A lo largo de la historia el término “dignidad” ha tenido muchas
connotaciones en la forma de entenderse; desde su surgimiento en la antigüedad
griega, hasta que se integra en el cristianismo, como algo propio a la cualidad
humana. (Cfr. Rodríguez & Chuaqui, 2016)
Pero, en el cristianismo la dignidad del hombre se fundamenta en el origen Divino, en la semejanza entorno a Dios como su creador;
siendo todos iguales antes los ojos de Dios, independientemente de su raza,
nacionalidad, sexo, creencia o condición social; dotando al hombre de
determinados derechos, sobre el respeto de cada uno. En la postmodernidad se
comienza a reflexiona sobre el valor de la dignidad del hombre, apareciendo el pensador francés
Emmanuel Mounier (1905-1950) con un punto de vista
político, en el cual, es necesario restaurar una jerarquía moral según la
necesidad del estado social, por lo que se debería de realizar una reforma al
estado existente, proponiendo que en la sociedad
se funde el respeto por la persona
humana.
¿En dónde radica la dignidad del hombre y que nos hace pensar en ella?
Immanuel Kant (1724-1804), escribirá “la humanidad misma es una dignidad, porque
el hombre no puede ser tratado por ningún
hombre (ni por otro, ni por sí mismo) como un simple
medio o instrumento, sino siempre a la vez, como un fin, y en ello se sostiene
precisamente su dignidad” (Jiménez, 2006).
Kan [Concibe la “dignidad” como un valor
intrínseco de la persona moral, la cual no admite equivalentes. La dignidad no debe ser confundida con ninguna cosa,
con ninguna mercancía, dado que no se trata de nada útil ni
intercambiable o provechoso. Lo que puede ser reemplazado y sustituido no posee
dignidad, sino precio. Cuando a una persona se le pone precio se la trata como
a una mercancía. “Persona es el sujeto cuyas acciones son imputables (…) Una
cosa es algo que no es susceptible de imputación” De ahí que la ética,
según Kant, llegue
sólo hasta “los límites de los deberes recíprocos de
los hombres”] (Michelini, 2010)
Esta dignidad busca reconocer la igualdad social del hombre, por medio de
la acción de los derechos humanos, en el intercambio de ideas, buscando
demostrar la capacidad de pensamiento a través del respeto hacia el otro.
Según Mounier “El respeto por la persona
humana, no solo debe de tratarse secundariamente entorno al respeto
por la vida, pues correría
el riesgo de tratarse de un instinto
de vivir en una sociedad.” (Cfr. Mounier, 1972)
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| Foto:Google |
La dignidad humana
depende del valor propio de cada ser humano, por todo lo que es como
persona y por su realización como hombre. Esta dignidad está entorno al hecho
de ser persona, tanto que, basta con ser persona para tener dignidad humana.
“El movimiento de negación de los valores
no es menos violento que la pasión
de sus defensores.” (Mounier, 1972)
No se puede decir, que solo algunas personas tengan
dignidad humana, puesto que, la dignidad es el derecho y algo propio de todos
los seres humanos. Pero, lo que pasa, hoy en día es que cada quien la hace a su
conveniencia, pasando por encima de los derechos de las demás personas que
conforman la sociedad.
“La historia no puede ser sino una creación en común de hombres libres,
y la libertad debe hacerse cargo de sus estructuras o de sus
condicionamientos. No lo hace instantáneamente, y este margen entre la historia
cumplida y
la historia asumida es el del determinismo histórico. Pero esta
reasunción es la obra humana por excelencia.” (Mounier, 1972)
En la medida en que una sociedad, se mantenga dentro
de un pensamiento netamente de supervivencia
individual sobre el hombre, se dejara de pensar en la dignidad
que este puede tener.
La dignidad del hombre está en la búsqueda de responsabilidades, para así,
poder estar en una igualdad evitando esas jerarquías que le quitan la potestad
de hablar y expresar.
Pero “No es la inmoralidad lo que de él se excluye, pues falta y
pecado son efecto y condición de la libertad, sino
el estado de premoralidad: el abandono al automatismo impersonal del instinto o
del hábito, a la dispersión, al egocentrismo, a la indiferencia y
a la ceguera morales.” (Mounier, 1972)
La dignidad del hombre, se encuentra en una constante
crítica, ya que está en contra del
respecto que este puede tener
sobre la otra persona, la cual es influida por una sociedad
y sobre los privilegios que tiende a tener el
hombre, derechos que no son iguales para todos.
Debido a esto, la dignidad del hombre se encontrará,
en la medida que se quiten las diferencias, ya
que se podrá conseguir una auténtica libertad entorno al respeto y la
igualdad del hombre, otorgando una libertad a pesar de que pudieran existir
ciertos rasgos de diferencias en el hombre, sin tener que suscitar a una
desigualdad entre ellos mismos, por lo que, al haber una igualdad de normas se podrá valorar
la dignidad; Es decir, el reconocimiento de los derechos
como ciudadanos de una sociedad.
Referencias
Jiménez Garrote, J. L. (2006). Recuperado el 28 de Febrero de 2018, de
Instituto de Bioética Juan Pablo II: http://www.cbioetica.org/revista/61/611821.pdf
Michelini,
Dorando J.. (2010). Dignidad humana en Kant y Habermas. Estudios de filosofía práctica e historia de las ideas, 12(1), 41-49. Recuperado en 09 de marzo
de 2018, de http://www.scielo.org.ar/pdf/efphi/v12n1/v12n1a03.pdf
Mounier, Emmanuel. (1972) “La Eminente Dignidad”. En: El Personalismo. Argentina. EUDEBA
Rodríguez Guerro, P., & Chuaqui Jahiatt, B. (2016). Notas sobre la
evolución del concepto dignidad. ARS MEDICA Revista de Ciencias Médicas. doi:http://dx.doi.org/10.11565/arsmed.v31i1.284

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